Familiando a la deriva

04.05.2020

Larguísimas horas de estar los cuatros juntxs, haciendo cada uno lo que iba surgiendo, lo que tenía ganas. Un domingo eterno que duró meses. Una sensación de calma que se parecía a la que precede a una tormenta violenta y arrasadora.

Nadia Mayol
Nadia Mayol