identidad derretida

06.04.2020

En el 2020 me encontré con una cruda existencia, ser un cuerpo entre cuatro paredes y nada más, sin los revestimientos de mi trayectoria, ni pasado, ni futuro visible. Esa angustia se tradujo en crisis y autorretratos grotescos, en un anhelo de algo, cualquier cosa que vuelva a darle sentido a mi vida, incluso consideré los venenos que me obligaron a ingerir toda la vida. Esta obra representa el punto más bajo de la pandemia, ese abril de desesperación y miedo. Ojalá nunca vuelva a repetirse.

Ratajota
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alejandro jedrzejewski